FUNDACION DE LA IGLESIA ESPAÑOLA
Por los años 1906/1907, el Rey Alfonso XIII hizo una visita a Francia, acompañado de su consejero espiritual, Mgr. PALMER. Pudieron constatar los muchos españoles que había ya en Paris y en los alrededores. Mgr. Palmer quedó muy impresionado por su número y por la poca atención que recibían humana y espiritualmente. Su famosa frase “mueren como perros” debió impresionar al Rey, de tal manera que en 1913, la iglesia y los locales son adquiridos por el Estado Español para servicio de los emigrantes españoles. El es el propietario de la iglesia y locales anejos, con el que por convenios, contratos o acuerdos y los responsables de la iglesia ha habido unas relaciones correctas.
Una de las pruebas del interés del Rey, es la dedicatoria que se puede ver en el pasillo de entrada : “a los capellanes de la Misión Española”, firmada por él mismo.
La responsabilidad pastoral de la Iglesia Española de Paris, con el beneplácito del Arzobispado de Paris, es encomendada a los Misioneros Claretianos, Hijos del Inmaculado Corazón de María, desde el principio. Ello se debe, sin duda, a las huellas que el fundador de dichos misioneros dejó en la Casa Real de Madrid donde fue Capellán de la Reina Isabel II. Nos referimos a San Antonio Mª Claret. Construcción
Esta iglesia que frecuentamos hoy fue construida por los Padres Carmelitas a finales del S. XIX, más exactamente en el 1898. Junto a la Iglesia encontramos un claustro interior con sus correspondientes dependencias destinadas para un convento de sus religiosos, trasladados de la rue Vaugirard, como muestra una piedra de lo que hoy es patio del Colegio Español “Federico García Lorca”.
Los PP. Carmelitas no pudieron disfrutar mucho de su nueva fundación, pues en 1901 tuvieron que abandonarla a causa de las leyes anticlericales que surgían en Francia a finales del S. XIX y principios del S. XX.
Los locales quedaron en manos de una asociación de carácter socio-caritativo, llamada “San Salvadour” que después , poco a poco, se fue convirtiendo también en hospital, que duró hasta finales de la Segunda Guerra Mundial.Después de muchas vicisitudes y trámites de cara a la legislación francesa, los Misioneros Claretianos llegaron y pudieron instalarse en Paris en 1913, concretamente el 20 de noviembre, y fueron alojados, al llegar, en los Padres Lazaristas hasta que encontraron un apartamento en la rue Mesnil, locales que pertenecían a la “Cité paroissiale” de Saint Honoré d’Eylau, nuestra vecina, para comenzar sus labores apostólicas, el tiempo también de adaptar la Iglesia y los locales de la rue de la Pompe para instalarse definitivamente.                     15 Octubre 1914 : Primera misa en español en lo que ya era Iglesia Española y comienzo al servicio a los emigrantes españoles.En honor de la verdad y de la historia hay que decir que ya existían otras instituciones religiosas españolas que habían comenzado el trabajo con los emigrantes Jespañoles, como son las Hijas de la Caridad de Neuilly y las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón, desde finales del S. XIX, pues en 1886 se calculaban ya unos 80000 españoles en Francia. Desde la llegada de los Claretianos a Paris, en 1913, la historia de la Misión y de los claretianos en Paris, van de la mano, pues son ellos los que desde su fundación han sido los responsables de esta iglesia. Con esta fecha, pues, empieza la aventura claretiana en la rue de la Pompe, haciendo frente a los desafíos de las necesidades, de todo tipo, de los emigrantes españoles de Paris y alrededores y a los problemas de la guerra del 14, con sus correspondientes heridos que eran acogidos en los locales de la Misión que servían como hospital. No miraban nacionalidades : su misión era servir. Si miramos los registros de bautismos y matrimonios, a partir de 1916, vemos que poco a poco va aumentando el número de personas que son bautizadas o que se casan, sin llegar ni mucho menos a las cifras de los años 60,sólo de apostolado de cara los fieles, sino también de conocer la historia de la Misión.

Hay que decir y afirmar claramente que, aun en este inmenso trabajo llevado a cabo por la Misión, nunca se pretendió crear una iglesia paralela a la de la diócesis. Lo demuestran las buenas relaciones con las autoridades eclesiales de Paris que han apoyado siempre con su presencia, no sólo en acontecimientos importantes (los 50 años de fundación, 75 años de la Iglesia española en Paris, la venida de obispos para las confirmaciones con frecuencia), sino también relaciones más frecuentes y de carácter ordinario como las visitas pastorales o encuentros diocesanos a los que la Misión se ha asociado con gusto, sin olvidar la continua colaboración con el Vicariato de Migrantes desde su fundación : el SITI (Servicio Interdiocesano de los Trabajadores Inmigrantes), -hoy desaparecido-, en el que la Pastoral de los emigrantes españoles y de lengua española en Paris era siempre bien escuchada y acogida en dicho vicariato por la presencia y por la manera de situarse, de ver los problemas y entrever algunas respuestas más o menos eficaces de cara a la emigración, al menos mediterránea.